La revolución de los medios de comunicación, refleja LA NUEVA CONFRONTACIÓN: La de las MENTALIDADES

Este vídeo da pie a múltiples discusiones.  Pero lo que pocos comentarían, sería su adscripción gnóstica. Las señales son muchas:  Desde la palabra Prometeo, hasta el ojo en el triángulo, pasando por la contundente afirmación inicial de que el ser humano es un dios y de que por medio de internet, se "hará" omnipresente, omnisapiente y todo poderoso...
Este tipo de señales es fundamental para poder descodificar eficientemente su mensaje, y tomar una postura enterada, consciente, sobre lo que estamos viviendo.

Presentación

Este vídeo da pie a múltiples discusiones. Pero lo que pocos comentarían, sería su adscripción gnóstica. Las señales son muchas: Desde la palabra Prometeo, hasta el ojo en el triángulo, pasando por la contundente afirmación inicial de que el ser humano es un dios y de que por medio de internet, se “hará” omnipresente, omnisapiente y todo poderoso…
Este tipo de señales es fundamental para poder descodificar eficientemente su mensaje, y tomar una postura enterada, consciente, sobre lo que estamos viviendo.

Artículo

Este vídeo da pie a múltiples discusiones.  Pero lo que pocos comentarían, sería su adscripción gnóstica. Las señales son muchas:  Desde la palabra Prometeo, hasta el ojo en el triángulo, pasando por la contundente afirmación inicial de que el ser humano es un dios y de que por medio de , se “hará” omnipresente, omnisapiente (va a saberlo todo, y a concernos a todos), y todo-poderoso…

O la de que nosotros mismos construiremos la realidad y la identidad que más nos gusten a cada momento, de manera temporal e incluso contradictoria –todo a cambio de un precio, módico o costoso, pero siempre doloroso (en el Gnosticismo, ni siquiera la amistad es gratuita…)–.

Este tipo de señales es fundamental para poder descodificar eficientemente su mensaje, y tomar una postura enterada, consciente, sobre lo que estamos viviendo.

Pese a que la mentalidad gnóstica lleva un par de décadas difundiéndose de manera generalizada y pública (particularmente a partir de 1995), pocos sin embargo se han percatado de ello.

Pero desde luego, ¿quiénes cuentan hoy con las herramientas necesarias para armar el rompecabezas completo a partir de sus piezas…?

Para que todo ser humano pueda ser verdaderamente libre, necesita saber dónde está parado; pero la , por definición,  finca su poder en la ocultación de toda información relevante, a quien no sea uno de los “suyos” y haya pagado un alto precio por ello.

“La información es poder, y no se reparte”, es una afirmación netamente gnóstica; mientras que “pedí la sabiduría para aprenderla sin malicia y repartirla a todos sin envidia”, es producto de una religiosa.

¿Por qué? Porque la primera depende de demiurgos o dioses imperfectos (cuando no incluso malos) a los que temer, y cuya protección es necesario comprar  a un costoso precio, aunque sea injusto –así esos dioses sean meros seres humanos, o así incluso seamos nosotros mismos–.

La segunda en cambio depende de la existencia de un único dios, que muchas culturas humanas relacionan con un código moral, y que por su propia naturaleza desea el bien de todas sus creaturas “porque lo que quiere es que todos lo conozcamos y lleguemos al conocimiento de la verdad”  –no que la escondamos de nadie–.

Ésta es a la que el ser humano ha de hacer frente, ante la progresiva caída del Racionalismo.  ¿Hemos cobrado conciencia de ello, y de todo lo que implica…?


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Sobre Blanca de Lizaur, PhD, MA, BA