SOCIALNOMICS ™, La revolución de las redes sociales -un ejercicio para AFINAR NUESTRAS HABILIDADES COMO LECTORES EXPERTOS-

Un vídeo vertiginoso y alucinante -y absolutamente parcial en favor de las redes sociales-, en el que los autores hacen un repaso veloz de lo que la revolución digital ha traído a nuestras vidas. El vídeo concluye que la fuerza que impulsa todos estos cambios, es la gente, lo que produce una "Socialnomics" (TM), o revolución modelada por todos.
Ahora bien, como él mismo reconoce, la fuerza visible que modela a esta revolución digital, es el consumo. 
Y esto significa que las agendas del contenido también influyen en internet...
De aquí que difícilmente podamos gritar que el poder ahora sí ha llegado a manos de "todos", como anuncia triunfante; ya que ciertamente también vale como ser humano el que no consume, y el que no está conectado, aunque esta nueva sociedad digital, por ahora, no los esté teniendo suficientemente en cuenta, o incluso los esté olvidando del todo.
En otras palabras: el pueblo no manda en internet (y en esta nueva sociedad construida sobre su base), ni más ni menos que en los demás medios.
Aún más: ¿Socialnomics (TM) no querrá decir, que los ideales y las ideologías que han resonado en las últimas décadas, se han visto reducidos finalmente a la sola mercantilización de cada aspecto de nuestras vidas...? 
Sin tener esto claro, no podremos hacer de la revolución digital, algo bueno realmente para todos, los conectados y los no-conectados...

El vídeo nos ofrece material de actualidad para ejercitar nuestras habilidades lectoras, con el fin de llegar más allá que donde el autor quiso llevarnos. Y ésta es su verdadera virtud.

Presentación

Un vídeo vertiginoso y alucinante -y absolutamente parcial en favor de las redes sociales-, en el que los autores hacen un repaso veloz de lo que la revolución digital ha traído a nuestras vidas. El vídeo concluye que la fuerza que impulsa todos estos cambios, es la gente, lo que produce una “Socialnomics” (TM), o revolución modelada por todos.
Ahora bien, como él mismo reconoce, la fuerza visible que modela a esta revolución digital, es el consumo.
Y esto significa que las agendas del contenido también influyen en internet…
De aquí que difícilmente podamos gritar que el poder ahora sí ha llegado a manos de “todos”, como anuncia triunfante; ya que ciertamente también vale como ser humano el que no consume, y el que no está conectado, aunque esta nueva sociedad digital, por ahora, no los esté teniendo suficientemente en cuenta, o incluso los esté olvidando del todo.
En otras palabras: el pueblo no manda en internet (y en esta nueva sociedad construida sobre su base), ni más ni menos que en los demás medios.
Aún más: ¿Socialnomics (TM) no querrá decir, que los ideales y las ideologías que han resonado en las últimas décadas, se han visto reducidos finalmente a la sola mercantilización de cada aspecto de nuestras vidas…?
Sin tener esto claro, no podremos hacer de la revolución digital, algo bueno realmente para todos, los conectados y los no-conectados…

El vídeo nos ofrece material de actualidad para ejercitar nuestras habilidades lectoras, con el fin de llegar más allá que donde el autor quiso llevarnos. Y ésta es su verdadera virtud.

Artículo

Un vídeo vertiginoso, cautivador, alucinante…, y absolutamente parcial, en favor de las .

En verdad, cuanto dice es importante y es impresionante.  Pero cae en la vieja trampa de ver solamente el lado positivo y triunfalista de un fenómeno, cerrando los ojos a los riesgos que evidentemente también entraña.

Sólo la verdad nos hace libres, y una verdadera imagen de la realidad tiene luces y sombras. Cuando alguien nos niega una mitad -no importa cuál sea ésta-, nos está negando parte de la realidad.  Mantengamos la neutralidad -el contacto con ambas partes, con todas las partes, con la realidad completa-, para que contemos con información que nos permita tomar las mejores decisiones posibles -las que realmente nos ayuden a sobrevivir de manera constructiva-.

[Continuaremos comentando cómo analizar este vídeo de 2009,

.                                              después de verlo]

 [NOTA: La versión en inglés presenta cifras de 2011]

1º) VERIFICA:

Una buena manera de iniciarse en esta sana costumbre de completar y confrontar la información que recibimos, es la de verificar las cifras y datos puntuales que nos dan. En el caso de este vídeo, por ejemplo, los autores no citan las fuentes de donde las tomaron -es posible que sean reales, pero nunca está por demás asegurarnos de ello-.

Y esto es particularmente necesario cuando -como en este caso- no sabemos nada de los creadores del vídeo, lo que nos permitiría presuponer un determinado de confiabilidad (que confirmaríamos, o no, después de ver el vídeo, naturalmente).

Igualmente sería interesante intercalar los datos que omite, e incluso los que ni siquiera tiene presentes -¡los que trata como si ni existieran!- pero que son relevantes.

Esto nos permitiría completar la información que el vídeo nos da del fenómeno, y dibujar una imagen más equilibrada y fiel de la realidad.

2º) SOPESA:

Solamente cuando hayamos hecho nuestro trabajo como lectores inteligentes, como audiencias competentes, como consumidores expertos de información, podremos maravillarnos debidamente de los logros, y sacar provecho de las ventajas -en este caso: de las redes sociales y del éxito de su implantación en nuestra sociedad-, sin por ello perder la capacidad de sopesar sus riesgos y de compensarlos y protegernos de ellos, también.

___

Algunos ejemplos de los riesgos evidentes que entrañan las redes sociales virtuales:

Escenario probable # 1:

Embebidos en el mundo virtual, podemos perder contacto con la realidad que nuestros seres queridos están viviendo, y terminar por lo mismo maliterpretándolos, asumiendo sobre ellos (sobre su valía y lo que hacen) lo que no es, y forzándolos por ello a actuar como no les conviene en la vida real, lo que nos fabricaría conflictos absurdos que terminarían por generar resentimiento y apartarlos de nosotros…

Y encima no vamos a comprender qué es lo que ocurrió (¡no vamos a tener tiempo para ello, con los dispositivos móviles reclamando nuestra atención continuamente!); y vamos a creer sinceramente que nuestros seres “queridos” son unos ineptos o unos ingratos, incapaces de ver que estamos actuando por su propio bien… -todo esto sin darnos cuenta de que somos parte importante del problema-.  Y sin darnos cuenta tampoco de que no podemos llamar “queridos” a quienes no estamos dispuestos a ofrecerles nuestro tiempo y nuestra atención, …salvo que estén “conectados”.

Escenario probable # 2:

¿Recuerdan uds. la película (en español: La red), estelarizada por , y estrenada en 1995, 2 años después del nacimiento de …?  Esta película contaba la historia de una programadora que trabajaba desde su casa, enchufada constantemente a sus ordenadores, desarrollando todas sus relaciones personales y profesionales, a distancia, por teléfono y por medio de la “red”.  Como su madre padecía de Alzheimer, y estaba internada en una clínica especializada, el personaje de no tenía trato personal, físico, salvo con los repartidores que le llevaban las pizzas, la compra, o la mensajería.

En el momento en que -por su trabajo como desprogramadora de virus informáticos-, se topó con un grupo de gente que se estaba haciendo del control de la red, para hacerse así del de toda la información que circula por ella, y la personaje de Sandra necesitó demostrar su identidad, no pudo hacerlo, ya que no contaba con testigos humanos, presenciales, de su existencia…  Todas sus relaciones eran virtuales.

Aún más: Los que controlaban la información de la red, alteraron todos los registros que se referían a ella, intentaron acabar con su vida haciendo que el farmacéutico le dispensase medicamentos diferentes de los que ella necesitaba…, y también le fabricaron un expediente criminal falso, que llevó a la policía a perseguirla.

Éstos son sólo dos de los varios escenarios que pueden resultar de un consumo continuo de medios, que desequilibre nuestro contacto con la realidad “verdadera”, física, presencial y con nuestro entorno…

3º) DESCUBRE EL MENSAJE:

Después de analizar si la información propuesta por el vídeo anexo, responde a la realidad, así como de considerar los intereses intereses que pueden estar en juego, corresponde ir más allá  y analizar el mensaje que nos da.

Por ejemplo: El vídeo proclama que en la red, mandará el consumo. Pero, ¿a quién beneficia el consumo…? -el vídeo, de hecho, se dirige a los anunciantes de bienes y servicios, con el propósito de captarlos para la red-.

Luego, entonces, ¿a quién interesa mostrar solamente el lado positivo de internet…?

Al final, esto significa que las agendas del contenido también influyen en internet. …Y que de ellas posiblemente provenga el triunfalismo de este vídeo, pese a que su autor sea sincero y apasionado en su defensa.

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Aún  más: Cuando el vídeo habla de que “la gente estará por fin al mando” en internet, ¿de qué gente nos está hablando…?  Ciertamente no de toda, ya que no todos estamos ahí, y no todos gozamos de capacidad de compra.

De aquí que difícilmente podamos gritar que el poder ahora sí ha llegado a manos de todos, como este vídeo afirma triunfante cuando hace un repaso de lo que la revolución digital ha traído a nuestras vidas.

4º) ACÉPTALO, HAZLE AJUSTES, O RECHÁZALO:

Lo que estámos viviendo, nos dice, es el surgimiento de la “Socialnomics” (TM) -una revolución modelada para la gente-.  Ahora bien, a la luz de lo que nos han dicho, se trata en realidad de una sociedad minoritaria, no representativa, en la que solamente se tomará en cuenta a los que están CONECTADOS, y COMPREN…

Y mientras no se establezcan mecanismos para compensar por este inmenso sesgo, las voces y necesidades de los demás ciudadanos, por ahora, no parece que puedan ser escuchadas.

¿Socialnomics (TM) -añadimos nosotros- no querrá, entonces, decir que la ideología y los ideales se han visto finalmente reducidos a solamente un mercantilismo basto, que niega todo valor a quien no pueda o no quiera comprar nada, o que no esté o no quiera estar “en la red”…?

5º) ¡HAZ ALGO!:

Al comenzar este comentario, mencionamos que la calidad de la información con la que contamos, influye en la calidad de las decisiones que tomamos, en orden a nuestra sobrevivencia. Hemos, además, mencionado que para ver la realidad, es importante verla completa.   Si el propósito de nuestro análisis no es descalificar a internet ni a las redes sociales, entonces, ¿qué solución proponemos?  Cabeza y disciplina.  Veamos:

a) Fijarnos una rutina (y un límite de tiempo diario o semanal) para el consumo de medios sociales y de internet, y no rebasarlos.

b) Fijar tiempos que dediquemos exclusivamente a nuestros seres queridos, y dedicárselos real y presencialmente, y con calidad (no como meros “cuerpos presentes”).

c) Apagar los dispositivos móviles/portátiles y el ordenador mientras estemos con ellos.

d) Escucharlos atentamente porque realmente nos importa lo que están viviendo,e  intentar comprender por qué están tomando las decisiones que han tomado, en lugar de asumir una y otra vez lo que suponemos que ellos están enfrentando. Escucharlos, comprender, y buscar una solución verdadera entre ambos, toma tiempo… Y si no les estamos dedicando el tiempo suficiente, entonces realmente no sabemos qué es lo que necesitan.

e) Hacer un esfuerzo consciente por no caer en la adicción, en la dependencia de estos artilugios y recursos técnicos.  Si hay ya clínicas de desintoxicación por dependencia hacia los teléfonos móviles/celulares (y hacia las redes sociales, los videojuegos, etc.), no será porque sea fácil desengancharse de ellos, sino porque es necesario…

f) Ser prudente en la información que intercambiamos en las redes, y con quién.

g) Hacer personalmente cuantos trámites y transacciones nos sea posible.

h) Y comprender que internet y las redes sociales, no son sino un fragmento de la realidad y de la sociedad, y que hay vida -la mayor parte de la vida- y gente -la mayor parte de la gente- que no está “conectada” y que no por eso vale menos.  Que estar en internet no implica ser democrático sino encerrarse en un mundo pequeño y artificial, e incluso peligroso, aunque -eso sí- con muchísimas ventajas.

Como vemos, nuestro propósito no es satanizar la red, ni tampoco exaltarla fuera de toda prudencia, sino aprender a vivir con ella, sin sacrificarle aquello que es más importante: Nuestra gente, nuestro bienestar, nuestra seguridad y nuestro futuro.  Y también nuestra salud, pero de eso ya hablaremos en otra ocasión.

6º) Y AHORA, SIGAMOS ADELANTE PULIENDO NUESTRAS HABILIDADES LECTORAS, QUE SON REALMENTE HABILIDADES PARA LA VIDA:

Para llegar a esta conclusión, es necesario haber hecho antes nuestra tarea como lectores expertos, como consumidores, analistas y filtros eficientes de información.  

Por ello este vídeo nos ofrece un buen ejercicio con el que desarrollar nuestras habilidades, y llegar algún día a serlo. 

No nos quedemos aquí, sigamos ahora practicando…


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Sobre Blanca de Lizaur, PhD, MA, BA