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  • A la luz de múltiples estudios científicos, y gracias también a los obstáculos enfrentados en el desarrollo de la inteligencia artificial, hoy nos es posible comprender y describir con gran detalle cómo opera nuestro cerebro. 
Tal y como postulan algunas corrientes ideológicas, fabricamos la imagen que tenemos de la realidad. Ahora bien, no se trata de un constructo irreal, dolosa y exclusivamente impuesto, sino de una imagen cohesionada y validada por nuestra experiencia, armada a partir de infinidad de pequeños esquemas, datos y percepciones que conforman las piezas de nuestro "rompecabezas" mental sobre el mundo en el que estamos inmersos –una imagen colmada de lagunas, sesgos e imperfecciones, sí; pero aún más de aciertos, pues de otra forma nuestra sobrevivencia se habría tornado imposible–. 

Nuestro cerebro, además, opera modularmente, siguiendo una mecánica determinada, convirtiendo nuestras percepciones en símbolos, y éstos a su vez en comportamiento. 
Esto explica por qué las lenguas humanas son como son, y por qué la literatura arma relatos de la forma como lo hace; así como por qué tanto el lenguaje como la literatura influyen realmente en nosotros, y nosotros en ellos, con todas las ventajas y peligros que esto entraña. 

La inevitabilidad tanto del buen como del mal uso de la expresión humana y de su influencia en nosotros, explica por qué contamos con un módulo mental específico, innato, que tiene la misión de detectar engaños, trampas y falsedades, ya que éstos atentan contra la toma eficiente de decisiones en orden a la sobrevivencia. 
Porque contamos con este módulo, quienes recurren al engaño terminan sin credibilidad, como tiende a ocurrir cíclicamente con medios de comunicación, instituciones sociales y autoridades civiles y culturales, e individuos, a lo largo de la historia. 

De las fascinantes características de la operación cerebral que son relevantes para el estudio lingüístico y literario; y de las claras ventajas que nos ofrece el estudiar Humanidades y Neurociencias (des-ideologizadas) para poder sobrevivir, trataremos con más detalle en esta ponencia.

    LA OPERACIÓN DE NUESTRO CEREBRO Y LA EXPRESIÓN HUMANA. Implicaciones para la Literatura, los medios y la investigación

    A la luz de múltiples estudios científicos, y gracias también a los obstáculos enfrentados en el desarrollo de la inteligencia artificial, hoy nos es posible comprender y describir con gran detalle cómo opera nuestro cerebro. Tal y como postulan algunas corrientes ideológicas, fabricamos la imagen que tenemos de la realidad. Ahora bien, no se trata de un constructo irreal, dolosa y exclusivamente impuesto, sino de una imagen cohesionada y validada por nuestra experiencia, armada a partir de infinidad de pequeños esquemas, datos y percepciones que conforman las piezas de nuestro "rompecabezas" mental sobre el mundo en el que estamos inmersos –una imagen colmada de lagunas, sesgos e imperfecciones, sí; pero aún más de aciertos, pues de otra forma nuestra sobrevivencia se habría tornado imposible–. Nuestro cerebro, además, opera modularmente, siguiendo una mecánica determinada, convirtiendo nuestras percepciones en símbolos, y éstos a su vez en comportamiento. Esto explica por qué las lenguas humanas son como son, y por qué la literatura arma relatos de la forma como lo hace; así como por qué tanto el lenguaje como la literatura influyen realmente en nosotros, y nosotros en ellos, con todas las ventajas y peligros que esto entraña. La inevitabilidad tanto del buen como del mal uso de la expresión humana y de su influencia en nosotros, explica por qué contamos con un módulo mental específico, innato, que tiene la misión de detectar engaños, trampas y falsedades, ya que éstos atentan contra la toma eficiente de decisiones en orden a la sobrevivencia. Porque contamos con este módulo, quienes recurren al engaño terminan sin credibilidad, como tiende a ocurrir cíclicamente con medios de comunicación, instituciones sociales y autoridades civiles y culturales, e individuos, a lo largo de la historia. De las fascinantes características de la operación cerebral que son relevantes para el estudio lingüístico y literario; y de las claras ventajas que nos ofrece el estudiar Humanidades y Neurociencias (des-ideologizadas) para poder sobrevivir, trataremos con más detalle en esta ponencia.

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