Blanca de Lizaur, PhD, MA, BA, Especialista en contenidos

Etiqueta: Historia de la televisión en México

Poco a poco, ¡UNO SE ACOSTUMBRA A (CASI) TODO!

Poco a poco, ¡UNO SE ACOSTUMBRA A (CASI) TODO!

Para gente de medios, Para:, Revista
En México hay eminencias reconocidas internacionalmente.  Una de ellas, y egresada por cierto de nuestra universidad (la UNAM), es el inventor de la solución polarizante de Sodi, empleada habitualmente en los hospitales del mundo entero.  Obviamente, me refiero al doctor Demetrio Sodi Pallares, que en paz descanse. Y todas sus investigaciones, teorías y éxitos terapéuticos, tienen como base una misma idea:  La certeza de que, metabólicamente hablando, el exceso de iones de sodio intracelulares, reduce las posibilidades del cuerpo de reaccionar adecuadamente contra la enfermedad.  O dicho más claramente:  Comer tanta sal como acostumbramos, es malo para la salud. Una evidencia:  A Kenia llegaron la medicina occidental y el estudio sistemático de las enfermedades, mucho antes de que ll
EL MISTERIO DEL ESPECTADOR PERDIDO tiene poco que ver con la Revolución Digital

EL MISTERIO DEL ESPECTADOR PERDIDO tiene poco que ver con la Revolución Digital

Para todos, Para:, Revista
Un importante productor  me comentaba, preocupado,  que el cine como espectáculo estaba muriendo.  Y es que la asistencia a las salas  (en número de personas, no de dinero cobrado por entrar)  ha disminuido progresiva, constante y notablemente en los últimos treinta años.  Por un lado, él culpaba de esto a la crisis económica;  pero principalmente, y como muchos,  él culpaba al "video" de que la gente ya no acudiera a las salas cinematográficas, porque, ¿quién querría ir al cine, pudiendo divertirse en casa? Esto, desde luego, suena lógico y razonable; pero adolece de un problema de contextualización adecuada.  ¿Por qué?  Pues porque si la culpa fuera del "video", sólo el cine habría perdido espectadores, y esto no es cierto:  La televisión en todo el mundo, también ha visto mermarse su
¿Sin remitente puede haber  …“DISPAROS DE VERDAD”?

¿Sin remitente puede haber …“DISPAROS DE VERDAD”?

Para todos, Para:, Revista
Todos en general desconfiamos de los mensajes anónimos:  Si hablamos de cartas, lógicamente sospechamos de la que llega sin firma y remitente.  Si hablamos de información general, lógicamente desconfiamos de la que nos llega por rumores –precisamente porque no sabemos quién los echó a rodar  y de qué manera espera beneficiarse con ellos–. Y la anonimidad, igualmente, constituye la principal diferencia entre un panfleto y una revista legalmente distribuida –ya que la ley exige a ésta incluir un "directorio" que indique quién se beneficia con la publicación, y a dónde puede dirigirse las quejas–. Esto cobra particular importancia al hablar de los "medios" electrónicos de comunicación, por su alcance masivo e indiscriminado. Afortunadamente, todos sabemos quiénes son sus propietarios, y dó